«Noticias sobre SWL», es una contribución de Lázaro y Delio Orozco González a 
la Comunidad Cubana de Software Libre, suscrita a la lista de GUTL.

Sumario:
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1.-Apuntes para una cultura libre.
2.-En todos los ámbitos del conocimiento hay tendencia que sea abierto.
3.-Niños argentinos ya programan con herramientas de Software Libre.
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1.-Apuntes para una cultura libre

Fecha: 6 de febrero de 2014.
        
Siempre decimos "libre no es lo mismo que gratis", aún cuando la mayor parte 
del Software Libre y obras culturales libres se encuentren disponibles 
gratuitamente. Las/os detractoras/os de la Cultura Libre disparan ¿de qué viven 
las/os que producen Software y Cultura Libres?

Ya en el Manifiesto GNU se rebatían estas ideas. Es cierto que una vez que el 
producto es liberado resulta casi imposible cobrar por él, por lo que se 
propone una economía de servicios. Ya no se cobra por la cajita del sistema 
operativo, sino por el soporte para usarlo.

Este es, por ejemplo, el "modelo de negocios" de Red Hat, que junto con su 
sistema operativo basado en GNU/Linux vende suscripciones de soporte que en 
2012 ya le redituaban mil millones de dólares.

Sin embargo, hay algo de cierto en la pregunta inicial y cada vez más las 
empresas capitalistas se están dando cuenta de cómo aprovecharlo. Al liberar el 
código para vender el soporte, no sólo están contribuyendo al corpus de 
Software Libre disponible globalmente, sino que están asegurándose la captura 
de trabajo no pago de las comunidades.

Liberando software no sólo contribuyen al movimiento. Además se aseguran el 
desarrollo comunitario.

La forma de hacerlo es mediante el control del copyright. El código es liberado 
bajo una licencia, pero el licenciante es la empresa, no cada uno de las/os 
contribuidoras/os individuales, por lo que se reservan el derecho de privatizar 
el software en cualquier momento, o utilizarlo como núcleo de una versión 
privativa con más características.

Como es posible encontrar software libre gratuitamente en el ciberespacio, 
también es posible encontrar comunidades que dan soporte, y escriben 
documentación también libre y gratuitamente. Además encuentran errores y si 
pueden los arreglan.

Esto es un arma de doble filo para las comunidades y las/os hacktivistas, 
porque por un lado es posible beneficiarse en común con el Software Libre, pero 
por el otro con el afán de mejorar las cosas, estamos mejorando colectivamente 
productos que son explotados comercialmente por otro lado.

Para algunas/os, como Dmytri Kleiner, esto reduce nuestra capacidad de 
independizarnos del capital, porque se nos hace imposible reproducir 
independientemente nuestra capacidad de producir riquezas materiales a partir 
del Software y la Cultura Libres (y todo lo que sigue, Redes, Hardware, 
Sociedades Libres). Nos hace falta, dice, una ventaja que nos permita mantener 
las riquezas que creamos colectivamente fuera del ámbito de la producción 
capitalista, es decir fuera del trabajo asalariado, la cesión de copyright, 
etc. La Licencia de Producción de Pares impide la apropación capitalista de la 
cultura.

Para ello propone, entre otras cosas, la Licencia de Producción de Pares que en 
lugar de impedir la distribución comercial de la Cultura Libre, recurso al que 
muchos colectivos apuntan cuando usan las licencias Creative Commons, impiden 
la apropiación capitalista de la Cultura Libre, dejándonos la ventaja comercial 
a los colectivos, cooperativas y fábricas bajo control de sus trabajadoras/os.

Pero la cultura libre no sólo se trata de lo que producimos, sino también de 
cómo lo producimos. La relación entre producción de software libre y empresas 
capitalistas ya es conocida, pero ¿qué pasa cuando esa apropiación de las 
formas de compartir de las/os hackers se extiende a las formas de compartir de 
la población en general?

En este momento se encuentra de moda la "sharing economy" o "economía del 
compartir", que apropiándose de las actividades informales de la gente, propone 
compartir dejándole un dividendo al intermediario organizador. En ámbitos donde 
no se trataba de relaciones de explotación, sino de autoorganización, de ayuda 
mutua, están apareciendo tecnoorganizadoras/es, que a través de simpáticas apps 
de smartphones o directamente sitios web, tratan de sacar tajada.

Así, cuando alguien necesita una mano arreglando la casa o con el cuidado de 
las/os hijas/os, o compartir comida con amigas/os, etc. aparecen aplicaciones y 
detrás de ellas, empresas "emprendedoras" o fundaciones, que nos "ayudan" a 
organizarnos, apelando a la comodidad, confianza y la seguridad de las personas.

Sin embargo, lo que en principio parece una buena idea, aun cuando las 
necesidades y las relaciones son organizadas desde arriba (aunque digan que son 
"grassroots", desde abajo), empieza a no serlo tanto cuando lo que esconden son 
relaciones de explotación bajo una capa de tecnocracia neutral. Las personas se 
convierten en marcas de sí mismas mientras suman puntos de confianza en Airbnb. 
O se pelean por ser quien menos cobre un trabajo de reparación a la vez que 
pagan un canon por el uso del sitio y sus cuentas son dadas de baja sin 
explicación cuando se habla de sindicatos, precio justo, acceso a los sistemas 
de salud.

En la Edad de la Información somos pares, claro, pero de una red de 
desigualdades. 

Fuente: www.somoslibres.org
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2.-En todos los ámbitos del conocimiento hay tendencia que sea abierto.

Fecha: 6 de febrero de 2014.

Hace una o dos décadas, uno podía elegir entre pasar de la informática o 
meterse de lleno en ella. Sin embargo, hoy en día la primera elección se antoja 
imposible y cada vez queda más claro que los chips llegan hasta el último 
rincón de nuestra vida cotidiana.

La empresa eibarresa Codesyntax apostó desde el principio por el conocimiento 
abierto y uno de sus fundadores, Eneko Astigarraga, es presidente de ESLE desde 
el pasado mes de enero. La Asociación de Empresas de Software Libre de Euskadi 
lleva casi una década en defensa de este modelo de trabajo.

P: Usted es su presidente desde enero, pero explique primero qué es ESLE.

-Es una asociación de empresas de software libre que se creó en el año 2005. 
Fuimos entonces 19 empresas del sector que, como la nuestra, nos dedicamos a 
hacer desarrollos y aplicaciones en software libre, conocimiento abierto. Al 
día de hoy somos 42 empresas en la CAV y Navarra.

P: ¿Qué tipo de empresas son?

-La mayoría son pymes (Pequeñas y Medianas Empresas. Notas de los Redactores). 
En el año 2005 éramos alrededor de 250 profesionales y ahora en torno a 800. Ha 
ido creciendo tanto el número de empresas que formamos parte de la asociación 
como el número de profesionales que trabaja en cada empresa. No son los mejores 
tiempos pero es un sector que, en cuanto a uso y divulgación, creemos que está 
creciendo.

P: ¿Software libre es software gratuito?

-No, ahí hay una confusión por el concepto en inglés. 'Free' quiere decir tanto 
libre como gratuito, pero el software libre no tiene por qué ser gratuito. Lo 
que quiere decir es que en el software libre tienes la posibilidad de 
compartir, de acceder al código, de mejorar la aplicación... Se pone a 
disposición del usuario o de las empresas el código de las aplicaciones. Eso, a 
nuestro juicio, da mucha capacidad de mejora de la aplicación y la posibilidad 
de obtener mejores resultados porque hay más gente que está colaborando en la 
mejora de esa aplicación. Por eso puede ser mucho más competitivo que el 
software privativo.

P: En la asociación se unen unas empresas del entorno y eso refuerza esa 
interrelación... pero también son competidores entre ustedes.

-Algunos trabajamos en soluciones que son similares. Muchas veces los proyectos 
de software libre, al ser abiertos, se mueven a nivel mundial. Muchas de las 
empresas hacemos servicios o instalaciones sobre aplicaciones que otras 
empresas hacen en Madrid o en Cataluña, o igualmente en Alemania o en Francia. 
Podemos estar colaborando sobre una misma aplicación, pero también somos 
competencia. Puede haber varias soluciones libres y privativas para un mismo 
problema. Por ejemplo, en una aplicación de gestión de agendas puede haber dos 
o tres soluciones que compitan entre ellas, pero también colaboramos y tratamos 
de hacer soluciones comunes y muchas veces podemos abordar conjuntamente 
proyectos mayores.

P: La asociación lleva casi una década en funcionamiento. ¿Cuál es el objetivo 
que les mueve hoy en día?

-Tratamos de generar negocio en torno a ese ecosistema del software libre y del 
conocimiento abierto. Al final, es hacer crecer el mercado para que todas las 
empresas que estamos en la asociación tengamos más oportunidades. Al mismo 
tiempo, a las empresas nuevas que se crean tratamos de mostrarles la 
experiencia que tenemos. Casi todas son empresas jóvenes. La nuestra es de las 
más antiguas y se fundó en el 2000.

P: Apuntaba que no es gratuito, ¿pero el software libre es más barato que lo 
que ofrecen los grandes tótems de la informática?

-Nosotros creemos que el software libre reduce costes, y hay estudios que lo 
demuestran. Hay diferentes administraciones que se están pasando al software 
libre por el simple hecho del ahorro de costes. En estos tiempos de crisis es 
una ventaja importante. Aparte de eso creo que tiene la ventaja competitiva de 
que es un software que está chequeado por un montón de gente y que ofrece 
mayores prestaciones en muchas áreas. Hay que tener en cuenta que el mundo del 
software es muy grande.

Hay aplicaciones para sanidad, para transporte... Algunos casos están muy 
desarrollados y otros menos, pero en todos está creciendo la competitividad y 
el desarrollo de software libre. Es algo que ahorra costes porque te aprovechas 
del trabajo anterior. Cada vez que haces una solución para transporte o para 
sistemas embebidos no partes de cero, sino que probablemente puedes aprovechar 
software que está desarrollado. Hay grandes compañías como Ford en el sector de 
automóviles que liberan software para que sus usuarios, proveedores, clientes, 
etcétera desarrollen mejores aplicaciones.

P: Hace poco leía una noticia sobre el miedo en algunos colegios por las 
posibles multas que les podrían llegar por el uso ilegal de software.

-Claro. Muchas veces no somos conscientes de que el software privativo tiene 
unas licencias que no permiten copiar. No vamos a poner nombres, pero muchas 
veces se copian programas de forma ilegal. En software libre, si a mí me gusta 
un programa te lo puedo ceder a ti, te da esa opción. Con el software privativo 
no ocurre eso. Muchas veces se copian, no se leen los términos de las 
licencias, y los usuarios pueden estar cayendo en el pirateo.

P: Antes nombraba a Ford. ¿Cuesta que las grandes empresas entren en este tipo 
de dinámicas?

-Hay estudios de consultoras tecnológicas que dicen que el 75% de las empresas 
ya está utilizando software libre. Va creciendo. Eso no quiere decir que estén 
liberando todas las aplicaciones. Yo creo que en todo el ámbito del 
conocimiento hay una tendencia general a que sea más abierto. Eso lleva a 
colaborar más y a mejorar.

P: Se refiere al ámbito de la empresa pero hoy en día la informática llega a 
todos los terrenos. ¿También llega el software libre al usuario de a pie?

-Al final, estamos utilizando la informática o el software casi todas las 
personas, todos los días. Tu teléfono móvil tiene un software incorporado, 
nuestro coche también y cada vez más, las notas en los colegios, el ordenador 
en casa... Hay distintos niveles en cuanto a empresas, administraciones y 
usuarios, y en todos ellos está empezando a introducirse cada vez más el 
software libre. Muchas veces, al usuario no le importa demasiado que sea libre 
o que no.

Decíamos que a veces se está copiando sin saber que está haciendo pirateo, por 
simple desconocimiento. Pero a nivel de usuario, tenemos ejemplos como el 
sistema Android en los teléfonos móviles que cada vez tiene más usuarios, o 
navegadores como Firefox que tienen una cuota de mercado importante, o cuando 
accedemos a una página web el 98% de los servidores web son Apache que es 
software libre. A veces, en nuestros ordenadores portátiles no hay tanto Ubuntu 
o Linux, pero depende de en qué aplicaciones está cada vez más presente.

P: ¿En Euskadi hay mayor sensibilidad hacia el software libre?

-Tal vez un poco más que en otras zonas pero creo que es un fenómeno a nivel 
mundial. El Gobierno Vasco aprobó un decreto de reutilización y el Parlamento 
Vasco tiene hechas declaraciones a favor del software libre. En ese sentido sí 
que hay cierta sensibilidad pero tal vez tampoco están dando todos los pasos 
que deberían darse.

Desde la asociación creemos que sí que se puede acelerar ese camino de 
incorporar soluciones de software libre. Creemos que son mejores y por eso 
trabajamos con ellas. 

Fuente: www.somoslibres.org
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3.-Niños argentinos ya programan con herramientas de Software Libre.

Fecha: 5 de febrero de 2013.

Con la iniciativa de su maestra de grado, los alumnos de 3º C de una escuela 
pública porteña instalaron el sistema operativo Huayra y comenzaron a dar sus 
primeros pasos en programación, con Scratch. 

La Escuela 20 D.E. 2 "Rosario Vera Peñaloza", conocida también como "La 
Rosarito", es una escuela pública de jornada simple con dos turnos, como muchas 
otras. Pero tiene una particularidad: un curso de tercer grado en donde los 
alumnos comenzaron a programar.

En el video que sirve para esta noticia, muestra cómo los chicos aprenden a 
utilizar Scratch, un entorno de programación que se utiliza para realizar 
animaciones y mezclar audios y videos, que no requiere conocer previamente 
lenguajes computacionales. Pero muestra también la naturalidad con la que los 
niños de 8 años distinguen entre sistemas operativos y manejan conceptos que 
descolocarían a más de un adulto, como "terminal de root" o "apt-get install".

"Scratch es un programa que está en Huayra -lo podés instalar en otro sistema 
operativo pero nosotros lo tenemos en Huayra-, que te permite hacer películas, 
cortos, videos, crear tus propias animaciones... y nosotros lo instalamos a 
partir de la terminal de Linux", explica uno de los chicos en el comienzo.

La docente que introdujo a los chicos en el uso de Scratch es María Eugenia 
Nuñez, usuaria de software libre desde 2007 (y autora de un blog en el que 
discurre entre las Tics y la enseñanza), quien también les enseñó a los chicos 
a instalar Huayra -el sistema operativo desarrollado para las netbooks del Plan 
Conectar Igualdad- en sus computadoras.

Si bien las computadoras del Plan Sarmiento, que les entregan a los chicos de 
nivel primario en la Ciudad de Buenos Aires, traen Debian como sistema 
operativo, Huayra, a su vez basado en Debian, está directamente enfocado a las 
necesidades educativas de alumnos y maestros.

"En el aula se necesitan equipos que respondan a nuestras necesidades evitando 
la pérdida de tiempo innecesaria y que permitan a los chicos analizar distintas 
situaciones. Navegar sin demoras, instalar archivos de diversas maneras, poder 
ver como funciona un programa mientras se usa, son algunas de las cosas que los 
chicos señalan como positivas en utilización de GNU/Linux y son las que yo 
destaco como motivo de mi elección”, sostuvo la docente en diálogo con Télam.

No es la única en su curso de 3º grado que tiene en claro las ventajas de un 
sistema operativo sobre otro. "Lo mejor de Huayra es que no tiene virus y, leí, 
en vez de preguntarte si querés instalar algo aunque sea peligroso, como hace, 
por ejemplo Windows, no te los instala directamente", grafica en el video uno 
de los chicos.

María Eugenia Nuñez eligió utilizar Scratch en la clase porque "es un programa 
de inicio en la programación, de manera totalmente intuitiva", según sostiene 
en el video. Aunque, explica, "lo importante es que los chicos tengan el 
espacio para pensar su proyecto, para pensar su idea, poder explicarla y, a 
partir de eso, llevarla adelante. Y después poder dar cuenta de lo que hicieron 
(...) no tiene que ver con un área de contenidos ni con un contenido 
específico, sino que es mucho mayor".

La escuela en la que trabaja Nuñez apoya "todos" los proyectos que impliquen 
construcción de conocimiento y creatividad con amplia libertad para 
efectivizarlos. "Es una institución que se caracteriza por asesorar y acompañar 
el trabajo de todos sus docentes a través de distintos niveles de 
coordinación", consideró.

Sin embargo, si bien la docente es consciente de que su modalidad de trabajo 
llama la atención de sus compañeros, reconoció que "es muy difícil para un 
docente sin capacitación específica abordar este tipo de proyectos".

"Los chicos nacieron en un mundo tecnológico pero necesitan aprender sobre él y 
eso requiere de conocimientos que no todos los docentes tienen. Estoy 
convencida de que la informática debería tener un espacio propio dentro de la 
currícula de los distintos niveles", consideró. 

Fuente: www.somoslibres.org

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